El próximo domingo 9 de noviembre a las 16:30 (hora argentina), Boca y River volverán a verse las caras en La Bombonera por la fecha 15 del Torneo Clausura. El duelo no solo promete emociones dentro del campo, sino también una impresionante exhibición de talento, con futbolistas que integran los planteles más costosos del fútbol argentino.
Tanto el equipo de Úbeda como el de Marcelo Gallardo llegan al clásico con realidades dispares, pero con una característica en común: cuentan con figuras de alto valor de mercado. Según datos de Transfermarkt, varios de los protagonistas del Superclásico superan los 6 millones de dólares en cotización, reflejo del peso individual que cada uno aporta al espectáculo más esperado del país.
En Boca, el jugador más valioso es Kevin Zenón, mediocampista de 24 años que, pese a haber tenido menor protagonismo en las últimas fechas, sigue siendo el activo más cotizado del plantel, con una valuación de 8 millones de dólares. Detrás aparece el uruguayo Miguel Merentiel, figura en el ataque xeneize y segundo máximo goleador extranjero en la historia del club, con un valor estimado en 7,5 millones de dólares.
Del otro lado, River Plate llega con nombres de peso en el mercado internacional. Kevin Castaño, mediocampista colombiano que arribó desde el fútbol ruso, lidera la lista millonaria con una cotización de 9,2 millones de dólares, siendo el futbolista más valioso del Superclásico. Le siguen Sebastián Driussi y Maximiliano Salas, ambos tasados en 6,9 millones de dólares, aunque el primero es duda por cuestiones físicas.
Curiosamente, los campeones del mundo no figuran entre los cinco primeros lugares en este ranking. Leandro Paredes y Gonzalo Montiel, los más destacados entre los mundialistas, están valuados en 5,7 millones de dólares, mientras que Marcos Acuña y Franco Armani completan la lista con cifras menores debido a la edad y las lesiones.
Más allá de los millones, el Superclásico vuelve a demostrar que el valor económico es solo una parte del magnetismo que genera. Este domingo, en un escenario que promete estar colmado, Boca y River pondrán en juego mucho más que puntos: el orgullo, la historia y la pasión que convierte a este duelo en un espectáculo incomparable.
