La final de la Copa Argentina tuvo un inicio electrizante y polémico. A los nueve minutos del primer tiempo, Independiente Rivadavia de Mendoza sorprendió a Argentinos Juniors con un gol tempranero de Alex Arce, tras un error inesperado de Sergio “Chiquito” Romero. El arquero, que hacía su debut en el Bicho, no logró despejar un centro desde la derecha y dejó el arco libre para que el delantero paraguayo abriera el marcador con un cabezazo preciso al segundo palo.
El tanto de Arce, convertido en apenas 8 minutos y 32 segundos, se transformó en el más rápido en la historia de una final de la Copa Argentina, superando el récord que tenía Ignacio Scocco con River en 2017. La jugada se originó con un envío de Alejo Osella, que tomó altura y complicó la visión del arquero, quien incluso llegó a cubrirse del reflejo con una mano antes de fallar en la salida. La pelota cayó justo detrás suyo y fue aprovechada por el atacante de la Lepra, que no perdonó.
El error no pasó desapercibido entre los hinchas. Cuando los equipos regresaron del entretiempo, un simpatizante de Argentinos Juniors se hizo escuchar desde la tribuna con una frase que rápidamente se viralizó: “¡40 años tenés y te comés el gol!”. La expresión reflejó la frustración de una parte del público, que no esperaba una falla así de un arquero de la experiencia de Romero, campeón del mundo con la Selección Argentina en 2022.
A pesar del mal comienzo, el encuentro se transformó en un verdadero espectáculo. Independiente Rivadavia amplió la ventaja con un tanto de Matías Fernández, pero Argentinos reaccionó con rapidez gracias al descuento de Alan Lescano. En los minutos finales, el equipo mendocino sufrió dos expulsiones —Amarfil y Osella—, lo que le permitió al conjunto de La Paternal empatar 2-2 en el cierre con un gol de Eric Godoy. Finalmente, el título se definió desde el punto penal, donde Independiente Rivadavia se impuso 5-3 y levantó la Copa Argentina.
