El Superclásico entre Boca y River dejó mucho más que un resultado deportivo. Mientras el equipo de Marcelo Gallardo se retiraba del campo tras la derrota 2-0 en La Bombonera, un episodio lamentable acaparó la atención en las horas posteriores al partido. El delantero del Millonario, Maximiliano Salas, protagonizó una agresión contra un simpatizante del Xeneize que había ingresado al campo de juego durante los festejos del local.
El hecho se produjo segundos después del pitazo final, cuando el hincha, identificado como Uriel Hamra, cruzó la zona baja del estadio y comenzó a filmar con su celular la celebración de los jugadores de Boca. En ese momento, Salas, visiblemente molesto por el desenlace del encuentro, se acercó al fanático y lo golpeó, una acción que quedó registrada por las cámaras de la transmisión y por los videos de los hinchas en las tribunas.
Este lunes por la mañana, Hamra rompió el silencio en diálogo con TN y relató su versión de los hechos. “Intentó sacarme el celular, no creo que haya querido pegarme. Pasó todo muy rápido”, explicó, y agregó que ingresó al campo “porque la puerta baja estaba abierta”. Además, aclaró que no buscaba provocar a los jugadores de River: “Me empecé a filmar en el campo y justo pasaron los jugadores atrás. Fue algo fortuito, no tuve intenciones de burlarme”.
Lejos de avivar la polémica, el simpatizante confirmó que no realizará una denuncia contra el futbolista. “No creo hacer nada con Salas. Me sorprendió su actitud, pero entiendo que debía estar caliente y se la agarró con el primero que vio”, expresó.
Tras el incidente, la Policía de la Ciudad escoltó a Hamra fuera del campo y la Justicia le labró una contravención. Además, según trascendió, el hincha recibirá derecho de admisión por haber ingresado al terreno de juego, algo que está expresamente prohibido y conlleva una sanción prolongada para asistir a espectáculos deportivos.
El episodio quedó grabado y generó repudio en redes, donde los hinchas exigieron sanciones por el comportamiento de ambos protagonistas.
