River encara la última fecha del Torneo Clausura 2025 con más incertidumbre de la esperada. La derrota en el Superclásico ante Boca no solo golpeó en lo anímico, sino que dejó abiertas posibilidades impensadas hace apenas unas semanas: el equipo de Marcelo Gallardo podría quedarse sin lugar en los playoffs si los resultados ajenos conspiran en su contra. Aunque el escenario es remoto, la preocupación crece en Núñez ante la fragilidad que viene mostrando el conjunto millonario.
Con 21 puntos y ubicado en el sexto puesto del Grupo B, River aún conserva el control de su destino. Si vence a Vélez en el José Amalfitani, sellará su clasificación sin depender de nadie. Incluso un empate le bastaría en la mayoría de los casos, ya que los rivales directos deberían protagonizar goleadas poco probables para superarlo. Pero si sufre una nueva derrota, el panorama cambiaría radicalmente: una combinación específica de victorias de Talleres, Sarmiento, San Martín de San Juan y Gimnasia podría dejarlo fuera de la fase eliminatoria.
Las cuentas son claras, pero la presión también pesa. Gallardo sabe que otro tropiezo no solo significaría un cierre amargo, sino el golpe más duro de su segundo ciclo al frente del equipo. Después de un Clausura irregular y con un rendimiento lejos del nivel habitual, River necesita reaccionar en el momento más delicado. El domingo en Liniers no solo se juega un partido: se juega la tranquilidad, la continuidad de un proyecto y la posibilidad de seguir soñando con el título.
