Boca atraviesa uno de sus mejores momentos en el Clausura y Claudio Úbeda no quiere perder el impulso, pero tampoco está dispuesto a sobrecargar a un plantel que viene de una seguidilla intensa y de un desgaste emocional fuerte tras el triunfo en el Superclásico. Con el equipo consolidado en lo más alto de la Zona A y a las puertas de asegurar el primer puesto en la última fecha, el entrenador tomó una decisión estratégica: preservar a varios referentes y abrirle espacio a dos jóvenes que vienen destacándose en la Reserva.
La idea de Úbeda es llegar con todos los titulares en plenitud a los playoffs, por lo que este domingo en La Bombonera, ante Tigre desde las 20.15, habrá modificaciones importantes en la nómina. El técnico resolvió que algunos futbolistas de peso no formen parte de la concentración, algo que además generó el escenario ideal para que dos juveniles vivan una experiencia clave en su crecimiento profesional.

Uno de los elegidos es Mateo Mendia, un defensor central que se ganó un lugar por presencia, regularidad y liderazgo en la Tercera. Con 21 años y un físico dominante en el juego aéreo, el zaguero ya tuvo minutos en Primera y conoce el ritmo competitivo del club. El otro convocado es Valentino Simoni, delantero que viene acumulando goles en la categoría y que ahora tendrá la oportunidad de acercarse otra vez al plantel principal, incluso sin haber debutado oficialmente.
La presencia de ambos no es casualidad: Úbeda los viene siguiendo de cerca desde su llegada y valoró el nivel que mostraron en la reciente clasificación ante Lanús por la Copa Proyección. Además, el DT no descarta que en las próximas semanas otros juveniles puedan sumarse, ya que el proyecto apunta a complementar la base de experimentados con futbolistas de divisiones inferiores que vienen empujando desde atrás.
En la última práctica, el técnico probó un once con nombres fuertes pero sabiendo que muchos de ellos quedarán al margen para poder recuperarse completamente. Mientras tanto, el foco está puesto en sostener la intensidad mostrada en el Superclásico y cerrar la fase regular de la mejor manera, sin descuidar la preparación de cara al tramo decisivo del torneo. Úbeda tiene claro que la competencia se define en los momentos de mayor exigencia, y quiere que Boca llegue con piernas frescas y confianza plena.
