Racing recibió una fuerte sanción de Conmebol por lo ocurrido en la revancha de la semifinal de la Copa Libertadores frente a Flamengo, donde el club quedó bajo la lupa por el uso masivo de pirotecnia antes del inicio del partido y por un grave incidente de discriminación registrado en las tribunas. Tras varias semanas de evaluación, la Unidad Disciplinaria emitió un fallo severo que impactará directamente en la participación internacional de la Academia durante 2026.
El organismo continental determinó que Racing deberá disputar sus primeros tres encuentros internacionales del próximo año a puertas cerradas, sin la presencia de público en el Cilindro de Avellaneda. A esto se suma que el cuarto compromiso también tendrá restricciones, ya que el club sólo podrá habilitar parte del aforo. La sanción deberá cumplirse independientemente de si el equipo compite en la Copa Sudamericana —torneo al que ya está clasificado por tabla— o en la Libertadores, instancia a la que podría acceder en caso de consagrarse campeón del Torneo Clausura.
Además de la prohibición de público, Conmebol aplicó una multa económica de 200.000 dólares, cifra que será descontada directamente de los ingresos que Racing reciba por sus premios televisivos continentales. El castigo contempla tanto la reincidencia en el uso de fuegos artificiales —una conducta por la que el club ya había sido advertido en 2024, durante la Sudamericana— como el episodio de racismo que quedó registrado durante el choque frente al Mengão.
Este panorama disciplinario contrasta con la situación a nivel local, donde Aprevide levantó días atrás la suspensión que pesaba sobre el Cilindro, permitiendo que la parcialidad académica pueda asistir al duelo de octavos de final ante River. Sin embargo, ambos procesos se manejan por carriles independientes y la sanción internacional deberá cumplirse íntegramente en el 2026.
Cabe recordar que Racing ya había sido castigado por Conmebol en 2024, cuando se vio obligado a disputar sin público su debut en la Libertadores 2025 frente a Bucaramanga y pagar una multa de 140.000 dólares. El nuevo fallo, más severo, deja en claro que el organismo sudamericano endureció su postura ante este tipo de infracciones.
