Boca atraviesa días de máxima tensión en la previa a los cuartos de final del Torneo Clausura, instancia en la que se enfrentará a Argentinos Juniors, uno de los equipos más regulares del año. Mientras el plantel se enfoca en lo estrictamente deportivo, el mercado de pases irrumpió con fuerza y desplazó la mirada hacia un nombre inesperado: Marco Verratti. La posibilidad de que el mediocampista italiano desembarque en el Xeneize encendió el debate, especialmente después de que desde Italia se asegurara que existe un contacto directo para avanzar con su llegada.
El futbolista, que durante su etapa en el PSG fue considerado entre los mejores del mundo en su posición, actualmente juega en Al Duhail de Arabia Saudita. Su contrato finaliza en junio del próximo año, y diversas versiones provenientes de Europa afirmaron que su deseo es iniciar una nueva etapa en Boca, motivado, en parte, por el vínculo que forjó con excompañeros como Leandro Paredes, Edinson Cavani y Ander Herrera, quienes le transmitieron su fanatismo por el club.
El medio italiano Corriere dello Sport incluso aseguró que “Juan Román Riquelme ya está negociando para sumar a Verratti”, una frase que rápidamente se viralizó y generó una revolución entre los hinchas. Sin embargo, ante la consulta interna sobre la veracidad de estas versiones, llegó una respuesta que sorprendió puertas adentro y que disipó cualquier sensación de inminencia: “¿Y quién sale?”. Esa frase dejó en claro que, más allá del impacto mediático, la dirigencia no da por hecho ningún movimiento y prioriza mantener el orden del plantel en plena competencia.
A pesar de que desde el club evitaron alimentar la euforia que surgió en Italia, la posibilidad no quedó del todo descartada. Verratti, a los 33 años, analiza seriamente abandonar Arabia Saudita y su interés por Boca es real. El escenario deja abierta una puerta de cara al futuro, aunque por ahora la atención del Xeneize está centrada en el cruce con Argentinos y en sostener la estabilidad del grupo en un momento decisivo de la temporada.
La historia seguirá sumando capítulos, pero la frase surgida desde adentro expuso la postura del club y calmó el ruido que se había generado en pocas horas. Mientras tanto, el sueño de los hinchas permanece latente: la idea de ver a un campeón europeo con pasado reciente en la élite vistiendo la camiseta azul y oro sigue siendo una posibilidad que nadie se anima a borrar del todo.
