La Asociación del Fútbol Argentino finalmente dio a conocer una resolución que generó un fuerte impacto en La Plata. Luego de analizar lo sucedido en el encuentro ante Rosario Central, donde Estudiantes decidió formar un pasillo de espaldas como gesto de protesta, el organismo falló con medidas disciplinarias que alcanzan tanto a la dirigencia como a los futbolistas involucrados en el episodio.
Durante varios días, el Comité de Disciplina evaluó los informes oficiales y el descargo del club, un trámite que se extendió más de lo habitual por la gravedad simbólica del hecho. La protesta, realizada tras la consagración del conjunto rosarino en la Tabla Anual y la comunicación de que todos los clubes apoyaban esa definición, fue considerada un acto que excedió el marco de la disconformidad institucional y que, según AFA, afectó la imagen de la competencia.
El castigo más contundente recayó sobre Juan Sebastián Verón. El presidente del Pincha quedó inhabilitado para intervenir en cualquier función vinculada al fútbol argentino durante seis meses. Se trata de una medida sin precedentes recientes para un dirigente de su peso, y que obligará al club a reorganizar temporalmente la toma de decisiones en el plano administrativo y deportivo.
Además, los jugadores mencionados en el informe arbitral deberán cumplir con dos fechas de suspensión en 2026. Si bien el comunicado no detalla mayores precisiones, la resolución generó malestar en el plantel, que había sostenido que el gesto había sido una manifestación colectiva vinculada al descontento general del club y no una acción individual de los futbolistas.
En Estudiantes consideran que la sanción es excesiva, aunque por el momento no se anunció si el club elevará una apelación a los organismos correspondientes. De todos modos, la institución deberá afrontar el arranque de la próxima temporada con parte del plantel afectado y sin la presencia de Verón en los espacios de decisión.
El episodio abre un debate dentro del fútbol argentino acerca de los límites entre la protesta institucional y la conducta deportiva esperada. Mientras tanto, en La Plata ya analizan cómo reorganizarse ante un fallo que dejará secuelas tanto en la dirigencia como en el plantel profesional.
