El mercado de pases comenzó a tomar temperatura aun antes del cierre de la temporada y Boca volvió a ubicarse en el centro de la escena. Con el equipo enfocado en los cuartos de final del Torneo Clausura, Juan Román Riquelme decidió avanzar de lleno por un mediocampista que viene mostrando un rendimiento muy alto en el fútbol argentino y que, según trascendió, estuvo cerca de acordar con River en la ventana anterior.
El Xeneize atraviesa un tramo positivo desde hace varias fechas, con mejoras visibles tanto en funcionamiento como en resultados. La llegada de Leandro Paredes y la consolidación de Milton Delgado le aportaron solidez al mediocampo, aunque la dirigencia entiende que hace falta sumar un jugador capaz de potenciar la zona más creativa. El presente irregular de Carlos Palacios y el rendimiento por debajo de lo esperado de Alan Velasco llevaron a Riquelme a activar una nueva búsqueda.
En ese contexto, Boca posó los ojos sobre Matko Miljevic, el número 10 de Huracán, quien viene de firmar uno de los mejores ciclos de su carrera, especialmente en el primer semestre del 2025. Su nombre volvió a instalarse con fuerza en las últimas horas, impulsado por contactos desde el club de la Ribera que apuntaron a conocer su situación contractual. “El nombre de Matko Miljevic es uno de los que ya suena fuerte como posibilidad. El entorno del futbolista de Huracán reconoció que recibió llamados por parte de Boca para consultar por su situación”, señalaron, manteniendo abierta una negociación que ya había tenido antecedentes cuando el jugador vestía la camiseta de Newell’s.
El volante creativo estuvo muy cerca de pasar a River en el mercado anterior, aunque la operación no prosperó. Ahora, su destino podría cambiar por completo si Boca avanza en una propuesta formal. Huracán espera una oferta acorde al valor de una de sus figuras, mientras que el futbolista —que posee una parte de su ficha— también tendrá incidencia directa en la definición de su futuro.
Con el desenlace de la temporada en marcha y las semifinales en el horizonte, Boca busca cerrar un golpe estratégico: reforzar la última zona del mediocampo y, al mismo tiempo, anticiparse al interés de su clásico rival.
