El sorteo del próximo Mundial atraviesa horas de sorpresa luego de que distintas fuentes cercanas a la organización señalaran que Lionel Messi no asistiría al evento previsto para este viernes. La información, surgida en Washington y consultada por enviados acreditados, encendió rápidamente repercusiones globales debido al rol simbólico que el capitán argentino mantiene como figura central del fútbol mundial y campeón vigente.
Aunque la FIFA no emitió ninguna confirmación oficial, quienes siguen de cerca la agenda del rosarino atribuyen su posible ausencia a un motivo estrictamente deportivo. Messi debe disputar una final al día siguiente frente al Whitecaps con Inter Miami, un compromiso que complicaría su traslado y su participación formal en el acto, dado el calendario ajustado y la relevancia del encuentro decisivo para su equipo.
La situación llamó la atención porque el organismo organizador contaba con su presencia como una de las principales atracciones de la ceremonia, tanto para el público como para la transmisión internacional. Su ausencia se vuelve aún más notoria si se considera que el sorteo había sido programado originalmente en Las Vegas y, según versiones extraoficiales, se trasladó con la intención de que el presidente Donald Trump asistiera al evento, buscando darle un perfil político y mediático más amplio.
En territorio argentino, la noticia generó lecturas paralelas. Algunas interpretaciones sostienen que Messi preferiría evitar una exposición pública en medio del clima de cuestionamientos que rodea a Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la AFA, cuya falta en un reciente encuentro de la federación en Nueva York también despertó señales de alerta. Estas hipótesis no fueron confirmadas por ninguna de las partes, pero sumaron matices adicionales a un escenario marcado por especulaciones.
Mientras tanto, la organización continúa ultimando detalles para una ceremonia que promete gran atención internacional, aun cuando la presencia del capitán argentino siga envuelta en incertidumbre. La expectativa ahora pasa por una definición oficial que permita aclarar si Messi podrá ser parte del evento o si finalmente sus compromisos deportivos lo dejarán al margen de uno de los momentos más esperados del camino hacia la próxima Copa del Mundo.