En Boca ya empezó la planificación fuerte del plantel que competirá en 2026 y, según trascendió en las últimas horas, Juan Román Riquelme evalúa alternativas de peso para reforzar al equipo. Mientras se mantienen en carpeta nombres como Santiago Ascacíbar, Marco Verratti y Paulo Dybala, un delantero con presente en Europa comenzó a ganar terreno dentro de las prioridades: Santiago Giménez, atacante del AC Milan y uno de los futbolistas más comentados del mercado internacional.

La dirigencia xeneize observa con especial atención la situación del delantero mexicano, que a sus 24 años acumula experiencia en el fútbol europeo pero no logra consolidarse como pieza fija en la formación del conjunto italiano. Esa combinación de potencial, juventud y minutos irregulares abre una ventana que el club argentino sigue de cerca, sobre todo pensando en la próxima edición de la Copa Libertadores, objetivo central del proyecto deportivo.
El interés tomó fuerza luego de que la cuenta especializada La Joven Promesa revelara detalles de los movimientos iniciales: «En Boca gusta mucho Santiago Giménez para que sea el 9 para la Copa Libertadores, no juega en el Milán, pero lo quieren desde la Premier. Existió un llamado informal y en los próximos días, si el jugador da el OK, puede haber una oferta al club italiano. Recordemos que el delantero mexicano es el hijo de Christian Giménez, exjugador del club». La información corrió rápido entre los hinchas, que no tardaron en recordar el paso del “Chaco” Giménez por el club y comenzaron a debatir sobre la chance de ver a su hijo con la camiseta azul y oro.
Si bien desde Italia no hay señales de una negociación inminente, en el Xeneize admiten que siguen distintos casos en paralelo y que las tratativas importantes suelen acelerarse en los momentos en que el mercado lo permite. De momento, no se registran ofertas formales, pero el panorama puede modificarse si el propio futbolista considera atractivo el proyecto deportivo y autoriza avanzar con los primeros pasos.
El nombre de Giménez aparece como una alternativa estratégica: edad ideal, perfil goleador y un presente europeo que podría potenciar el ataque de Boca en la competencia internacional. Riquelme y su equipo ya comenzaron a diagramar los refuerzos de un 2026 que promete movimiento, y el delantero mexicano se instaló como una de las figuras más seguidas en esta nueva etapa del mercado de pases.
