La investigación por presunto lavado de activos que tiene como eje a la financiera Sur Finanzas volvió a intensificarse este miércoles con una serie de operativos simultáneos ordenados por el juez federal Luis Armella. Según confirmaron fuentes judiciales, se trata de una nueva ronda de allanamientos que apunta a ampliar el volumen de pruebas después de los procedimientos realizados ayer en sedes de 17 clubes, la Asociación del Fútbol Argentino y la Superliga.
En esta oportunidad, la Policía Federal trabaja sobre nueve objetivos entre oficinas vinculadas a la empresa y distintos domicilios asociados al movimiento financiero sospechado. Además, por orden del magistrado, se procedió a la apertura de cajas de seguridad pertenecientes a la compañía, con el fin de determinar si allí se resguarda documentación o elementos relevantes para la causa.
La investigación, impulsada por la fiscal Cecilia Incardona, comenzó a partir de movimientos dudosos detectados en torno a la transferencia de un futbolista de Banfield hacia México. Con el correr de las semanas, la pesquisa se amplió a un entramado más complejo que involucra a instituciones deportivas que habrían mantenido relaciones comerciales con Sur Finanzas, propiedad de Ariel Vallejo, allegado al presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia.
El expediente se desarrolla en medio de un fuerte conflicto de competencia entre los dos juzgados federales de Lomas de Zamora. Mientras Incardona entiende que existe conexidad con una causa previa que tramita ante el juzgado subrogado por Armella, el juez Federico Villena sostiene lo contrario y denunció a la fiscal por intentar direccionar el expediente. La decisión final sobre qué magistrado debe continuar al frente quedó ahora en manos de la Cámara Federal de La Plata.
Dentro del esquema investigado, la hipótesis principal sostiene que la firma habría articulado un mecanismo para blanquear fondos no declarados mediante préstamos inflados en los papeles, pero mucho menores en la práctica. Según sospechan los investigadores, la diferencia de dinero regresaba a la financiera para luego ser distribuida entre distintos actores, algo que deberá ser corroborado con la documentación secuestrada.
Los allanamientos del martes marcaron un quiebre en la causa: contratos de sponsoreo, computadoras, teléfonos celulares y documentación interna quedaron bajo custodia judicial tras los 33 procedimientos desplegados desde la madrugada en clubes como Independiente, Racing, San Lorenzo, Argentinos Juniors y Barracas Central, además de instituciones del ascenso como Temperley, Morón, Excursionistas y Platense. Incardona pidió imputar a todas las entidades registradas en esa lista.
Un aspecto clave que busca determinar la Justicia es si existió algún tipo de vínculo operativo entre Sur Finanzas y la AFA. Mientras desde el entorno de Tapia aseguran que la relación fue únicamente comercial, los investigadores pretenden establecer si hubo gestiones que hayan ido más allá del intercambio contractual habitual entre instituciones deportivas y empresas privadas.
Ariel Vallejo, dueño de la financiera, se presentó días atrás ante la Justicia para entregar su teléfono celular y el de su madre —también apuntada en la pesquisa— a fin de que sean peritados. Su declaración y los resultados del análisis de esos dispositivos podrían definir los próximos pasos de un expediente que no deja de escalar en volumen y en repercusión institucional.
