La visita de Lionel Messi a la India, pensada como un evento histórico para los fanáticos locales, terminó envuelta en un escándalo que recorrió el mundo. Lo que debía ser una jornada festiva en el Salt Lake Stadium de Calcuta se transformó en una escena de tensión, destrozos e intervención policial, luego de que la presencia del capitán argentino fuera mucho más breve de lo que el público esperaba.
El episodio ocurrió este viernes 13 de diciembre de 2025, alrededor de las 10.39 de la mañana, en el marco del denominado GOAT Tour. Miles de personas colmaron el estadio con la ilusión de ver al campeón del mundo en acción, aunque fuera por algunos minutos. Sin embargo, Messi ingresó al campo únicamente para saludar, recorrer el estadio y retirarse poco después, sin disputar ningún pasaje del evento deportivo. Esa diferencia entre las expectativas generadas y lo que finalmente sucedió fue el detonante del caos.
Tras la salida del rosarino, una parte del público manifestó su enojo de manera violenta. Se registraron invasiones al campo de juego, lanzamiento de objetos hacia el césped y daños materiales, con butacas arrancadas de las tribunas. La seguridad se vio desbordada y fue necesaria la intervención de la policía local para controlar la situación y evitar que los incidentes pasaran a mayores.
Horas más tarde, las autoridades confirmaron la detención del principal organizador del evento, luego de que se presentara una denuncia formal por presunta estafa. Según informaron desde el gobierno de Bengala Occidental, se exigió un compromiso por escrito para garantizar la devolución del dinero de las entradas, muchas de las cuales habían sido vendidas a valores superiores a los 100 dólares.
El jefe de la Policía estatal, Rajeev Kumar, explicó públicamente el origen del conflicto y fue contundente al describir el malestar generalizado: “Hubo cierta ira o ansiedad porque no estaba jugando. El plan era que viniera, saludara, se reuniera con algunas personas y se fuera”. Sus declaraciones dejaron en evidencia que la falta de claridad en la organización fue clave para que la situación se desbordara.
El impacto del episodio trascendió el plano deportivo y llegó incluso a la esfera política. La jefa de Gobierno regional, Mamata Banerjee, utilizó su cuenta oficial en X para pedir disculpas tanto a Messi como a los hinchas afectados y anunció la conformación de un comité investigador con el objetivo de determinar responsabilidades por la fallida gestión del evento.
Más allá del incidente en el estadio, la gira de Messi por la India incluye otras actividades simbólicas y promocionales. En Calcuta se inauguró una gigantesca estatua del futbolista, realizada en fibra de vidrio, de 21 metros de altura, que lo muestra levantando la Copa del Mundo obtenida en Qatar 2022. La obra demandó cerca de 40 días de trabajo y se convirtió rápidamente en una postal viral.
El GOAT Tour, que el rosarino encara junto a Rodrigo De Paul y Luis Suárez, tiene previstas paradas en Hyderabad, Mumbai y Nueva Delhi, tras esta primera escala marcada por la polémica. La visita se confirmó luego de la consagración de Inter Miami en la MLS y despertó una expectativa masiva en un país donde el fútbol suma cada vez más seguidores.
Cabe recordar que no es la primera vez que Messi pisa suelo indio. En 2011 ya había visitado el país con la Selección Argentina para disputar un amistoso frente a Venezuela, en una experiencia que estuvo marcada por la euforia popular y el fervor de miles de hinchas. Esta vez, en cambio, la imagen que quedó fue muy distinta: una jornada que prometía ser inolvidable, pero que terminó convertida en un serio dolor de cabeza para los organizadores y en una gran desilusión para el público.
