La espera terminó. Tras semanas de conversaciones y especulaciones, la Finalissima entre la Selección Argentina y España ya tiene fecha confirmada: el duelo se disputará el viernes 27 de marzo, a las 15 horas de Argentina, en el imponente estadio de Lusail, en Qatar. El encuentro será mucho más que un partido en el calendario; representará el choque oficial entre los campeones vigentes de América y Europa, en un escenario mundialista que traerá recuerdos inmediatos del histórico título albiceleste en 2022.
Este cruce se jugará a pocos meses de que comience el Mundial 2026, organizado por Estados Unidos, México y Canadá, lo que posiciona al enfrentamiento como un banco de pruebas de élite para dos selecciones llamadas a ser protagonistas en la próxima Copa del Mundo. Por el lado argentino, el plantel dirigido por Lionel Scaloni llega con la responsabilidad de defender su estatus de campeón del mundo y de revalidar la corona de la Finalissima obtenida en 2022 ante Italia en Wembley. España, en tanto, afrontará el duelo cargada de expectativas tras su consagración en la Euro 2024.
El directivo Alejandro Domínguez, máximo representante de la CONMEBOL, celebró el acuerdo con palabras que marcaron el valor del evento: “Este partido emblemático es más que una competición; es un símbolo de cooperación y respeto entre confederaciones, y una oportunidad para que los aficionados disfruten de un acontecimiento verdaderamente histórico”. Desde la UEFA, Aleksander Čeferin también aportó una mirada institucional, resaltando la magnitud del cruce entre ambos continentes: “Simboliza la unión de dos continentes futbolísticos y demuestra el alcance global de nuestro deporte en un encuentro de enorme prestigio. Esperamos vivir una velada inolvidable de fútbol de élite y celebración internacional”.
La organización del partido confirmó que en las próximas semanas se darán a conocer detalles referentes a la venta de entradas, logística y eventos asociados al compromiso. Tanto en Argentina como en España se espera una demanda altísima, teniendo en cuenta el atractivo del duelo, la sede y el contexto mundialista.
En el plano deportivo, este cruce genera sensaciones encontradas. Lionel Scaloni había expresado meses atrás que le hubiese gustado disputar el partido en otra fecha y que prefería evitar un duelo tan exigente antes del Mundial. Luis de la Fuente, entrenador español, sostuvo lo contrario y consideró que el duelo es una oportunidad única: “A mí me gustaría mucho, porque no hay muchos partidos en el mundo de ese nivel, y por lo que representa encontrarme con un amigo (Scaloni) en el campo de juego”.
Será el primer duelo oficial entre ambas selecciones desde aquel amistoso de 2018 en Madrid, cuando España goleó por 6-1. Aquella jornada quedó atrás, pero alimenta el morbo y las expectativas de un partido que en marzo paralizará al mundo del fútbol. Argentina y España volverán a cruzarse, esta vez con un título internacional en juego y con la mirada del planeta enfocada en Qatar. El espectáculo está garantizado.
