Marcehsín atajando para Boca en la Bombonera

Boca continúa construyendo el proyecto deportivo para el próximo año y, mientras avanza en el armado del plantel con nuevas incorporaciones y sondeos en el mercado, ya tomó una determinación sobre un sector sensible: el arco. La dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme decidió que no buscará refuerzos para esa posición en este mercado de pases y mantendrá la misma estructura que utilizó durante la temporada pasada.

Agustín Marchesín, quien cerró el 2025 con un nivel que terminó por convencer al Xeneize, iniciará 2026 como el guardián del arco xeneize. El experimentado arquero, de pasado en Lanús y Selección Argentina, cargaba con la presión de reemplazar a Sergio Romero tras su polémica salida. Su paso inicial dejó dudas, sobre todo por el episodio ocurrido antes de la definición por penales ante Alianza Lima, situación que alimentó el malestar entre los hinchas. Con el correr de los meses, sin embargo, logró revertir esa imagen, se volvió clave en partidos determinantes y cerró el año afianzado en la titularidad. Tiene contrato vigente hasta diciembre de 2026 y Boca considera que será una pieza clave para el regreso a la Copa Libertadores.

Detrás suyo aparece Leandro Brey, uno de los jóvenes proyectos más valorados por el club. Con 23 años, el arquero surgido en Los Andes ha despertado interés en el mercado, pero la intención dirigencial es sostenerlo como primera alternativa de Marchesín. En Boca ven en él condiciones para disputar el puesto y crecer en la competencia interna. De todos modos, el 2026 podría presentar decisiones importantes para su futuro: jugó pocos partidos en la última temporada y pidió bajar a Reserva para mantener ritmo, por lo que si en los próximos meses solicita salir para obtener minutos, el club analizará la situación o escuchará alguna propuesta que resulte realmente atractiva.

En paralelo, Javier García se mantiene dentro del plan deportivo por su valor humano y su rol dentro del vestuario. Con 38 años y contrato por vencer, Boca apunta a renovarle por una temporada más. El arquero apenas sumó un encuentro oficial en los últimos dos años, pero su presencia funciona como sostén en el día a día y como pieza importante en la convivencia del plantel. Riquelme confía en convencerlo para extender el vínculo, aunque también existe la posibilidad de que el futbolista decida ponerle fin a su carrera profesional.

Mientras el plantel se refuerza en otras posiciones —con la llegada confirmada de Marino Hinestroza y negociaciones abiertas por futbolistas de campo— Boca eligió no tocar el arco. El club considera que el puesto está cubierto con experiencia, proyección y respaldo interno. Para 2026, la apuesta estará en sostener esa estabilidad y potenciar lo que ya se construyó: Marchesín como referencia, Brey como apuesta a futuro y García como figura de apoyo en un plantel que busca recuperar protagonismo a nivel local e internacional.

Por Federico Barrios

Soy un periodista deportivo apasionado por el fútbol argentino y su cultura. A través de la escritura, mi objetivo es transmitir la emoción y la pasión que rodean a este deporte. He recorrido estadios, entrevistado a jugadores y compartido historias que capturan la esencia del fútbol en Argentina.