El mercado de pases volvió a dejar un capítulo de tensión en River Plate, esta vez con Santino Andino como protagonista. El delantero de Godoy Cruz, una de las revelaciones del fútbol argentino y figura de la Selección Sub 20, estuvo muy cerca de convertirse en refuerzo del Millonario, pero el escenario cambió de manera drástica y en Núñez tomaron una decisión firme ante las nuevas condiciones que rodean la negociación.
Durante varias semanas, Andino fue uno de los nombres apuntados por la dirigencia y el cuerpo técnico de River como una apuesta a futuro. El interés era concreto y el diálogo con Godoy Cruz había avanzado de forma positiva, al punto de que el acuerdo entre clubes estaba bien encaminado. Sin embargo, el panorama se modificó cuando el futbolista cambió de representante y comenzaron a aparecer nuevos actores en la negociación.
La situación se volvió más compleja a partir de la irrupción de una agencia internacional que tomó la representación del atacante y acercó sondeos desde Europa. Ese giro alteró los tiempos y las prioridades, tanto del entorno del jugador como del propio club mendocino, que pasó a exigir una cifra elevada para desprenderse de una de sus principales promesas. En ese contexto, desde Godoy Cruz dejaron en claro que solo venderían el pase por una suma cercana a los 10 millones de dólares.
En River, el cansancio empezó a notarse. La dirigencia entendió que las condiciones iniciales ya no estaban vigentes y decidió marcar una postura clara. El club no está dispuesto a entrar en una puja económica desmedida ni a esperar indefinidamente una definición del futbolista, que evalúa seriamente la posibilidad de continuar su carrera en el exterior, con intereses concretos desde el fútbol europeo.
El caso Andino se transformó así en una negociación llena de incertidumbre. Lo que parecía un refuerzo casi cerrado pasó a convertirse en una operación prácticamente caída, con un precio considerado excesivo y un escenario que dejó de ser favorable para River. En Núñez ya analizan otras alternativas, mientras el delantero define si prioriza seguir creciendo en Argentina o dar el salto al Viejo Continente.
Por ahora, el mensaje desde River es contundente: el club puso un límite y no avanzará bajo presión. El futuro de Santino Andino quedó abierto, pero cada vez más lejos del Monumental.
