Boca Juniors despejó una de las principales incógnitas de cara a la próxima temporada y confirmó una decisión que, puertas adentro, ya estaba tomada desde hace tiempo. Claudio Úbeda continuará al frente del primer equipo en 2026, una determinación avalada directamente por Juan Román Riquelme pese a las dudas que se habían instalado en las últimas semanas tras el cierre del año futbolístico y algunos episodios que generaron ruido en el Mundo Boca.
El último partido ante Racing, marcado por la derrota y por decisiones tácticas que despertaron debate, había alimentado versiones sobre una posible revisión del proyecto. A eso se sumaron declaraciones de Marcelo Delgado que abrieron interrogantes y potenciaron la sensación de incertidumbre. Sin embargo, nada de eso modificó la postura del presidente xeneize, quien ratificó su confianza en el entrenador y le comunicó personalmente que seguirá siendo el DT la próxima temporada, con la Copa Libertadores nuevamente como gran objetivo.
En la evaluación interna pesó más el recorrido que el resultado puntual. Desde la dirigencia destacan el trabajo sostenido de Úbeda desde que asumió tras el fallecimiento de Miguel Ángel Russo, un contexto sensible que exigía conducción, equilibrio y continuidad. Acompañado por Juvenal Rodríguez como principal colaborador, el Sifón logró sostener una línea de trabajo alineada con el proceso anterior, algo muy valorado tanto por los dirigentes como por el plantel profesional.
El respaldo no es solo institucional. Dentro del grupo, Úbeda consiguió generar una relación sólida con los referentes y un clima de trabajo que se refleja en el día a día del predio de Ezeiza. Esa convivencia, sumada a una metodología clara y a la cercanía con los futbolistas, fue determinante para que Boca decidiera no alterar el rumbo pese a las críticas externas y a los cuestionamientos que aparecieron en momentos puntuales del semestre.
En términos contractuales, aún resta resolver un aspecto formal. Úbeda tiene vínculo con el club hasta junio de 2026, aunque ese acuerdo corresponde a su rol previo como ayudante de campo. En las próximas semanas se definirá si se mantiene ese contrato o si ambas partes avanzan con uno nuevo que lo reconozca oficialmente como entrenador principal hasta diciembre del próximo año.
Otro punto que sigue abierto es la conformación definitiva de su cuerpo técnico. Por ahora, continúa trabajando únicamente con Juvenal Rodríguez, algo poco habitual en la Primera División. No obstante, no se descarta la incorporación de un nuevo asistente, con una condición clara: no saldrá de la estructura de Inferiores, ya que Riquelme no quiere desarmar el proyecto formativo del club.
Así, Boca apuesta por la continuidad y la estabilidad en el banco de suplentes, convencido de que el camino elegido es el correcto. Con Úbeda ratificado y el foco puesto en el armado del plantel, el Xeneize comienza a delinear un 2026 en el que la exigencia será máxima y donde el margen de error, como siempre en La Ribera, será mínimo.
