Estudiantes de La Plata comenzó a delinear su proyecto deportivo para el 2026 con una decisión que sacudió al mundo Pincha. En plena planificación de una temporada que tendrá como desafíos la defensa del título del Torneo Clausura y una nueva participación en la Copa Libertadores, Eduardo Domínguez resolvió prescindir de Lucas Alario, quien no será tenido en cuenta y deberá buscar club pese a tener contrato vigente.
La determinación se dio poco después de que el entrenador renovara su vínculo con la institución por dos temporadas más. Con el panorama claro y el aval de la dirigencia, Domínguez se comunicó personalmente con el delantero para informarle que no formará parte del proyecto futbolístico que se pondrá en marcha a partir de la próxima pretemporada. Así, el atacante quedó en la necesidad de encontrar una salida que le permita continuidad, ya sea a través de una transferencia o una rescisión acordada.
La noticia resulta llamativa por el cierre reciente del 2025. Alario fue protagonista en la final del Trofeo de Campeones, donde marcó los dos goles frente a Platense que le dieron un nuevo título a Estudiantes. Ese doblete le permitió terminar el año con una imagen positiva desde lo colectivo, aunque su balance individual estuvo lejos de cumplir con las expectativas que se habían generado con su llegada.
A lo largo de la temporada, el rendimiento del “Pipa” fue irregular. Le costó consolidarse cuando tuvo la responsabilidad de reemplazar a Guido Carrillo, especialmente en instancias decisivas del Clausura, y su nivel fue motivo de cuestionamientos por parte de los hinchas. Los números reflejan ese contexto: disputó 29 partidos oficiales, acumuló 1.185 minutos en cancha, convirtió tres goles y no registró asistencias. Aun así, se despedirá del club con dos títulos en su haber.
Tras la consagración ante el Calamar, el propio Alario había destacado el esfuerzo colectivo y la fortaleza del grupo en un año exigente, además de reconocer las dificultades personales que atravesó cuando el gol no llegaba y las críticas se hacían sentir. Sus palabras dejaron en claro que fue una etapa de aprendizaje y resiliencia, aunque el desenlace deportivo no será el esperado.
Con esta decisión, Estudiantes envía una señal clara de cara al futuro inmediato. Domínguez apuesta por una reestructuración del plantel pensando en los compromisos locales e internacionales del 2026, incluso si eso implica dejar al margen a un futbolista que fue decisivo en una final. Para Alario, en tanto, se abre un nuevo capítulo: con experiencia y jerarquía, deberá definir su próximo destino para relanzar su carrera tras un paso que se cerrará con títulos, pero también con una salida anticipada del proyecto.
