El mercado de pases de Boca avanza con más obstáculos que certezas. Mientras el plantel ya puso en marcha la pretemporada sin incorporaciones, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme trabaja contrarreloj para destrabar negociaciones que hoy aparecen estancadas. Alexis Cuello y Marino Hinestroza son los dos nombres que concentran la atención, con charlas abiertas pero sin definiciones concretas.
El caso de Cuello mantiene a Boca en diálogo permanente con San Lorenzo. El Xeneize presentó una oferta cercana a los tres millones de dólares por el delantero, pero el club de Boedo exige recibir esa cifra libre de impuestos, lo que eleva el costo final de la operación. Esa diferencia económica es la que frena el acuerdo, aunque en ambas instituciones reconocen que el monto no está tan lejos y que los próximos días pueden ser determinantes.
En paralelo, la negociación por Marino Hinestroza atraviesa un impasse con Atlético Nacional. Las condiciones propuestas por Boca no fueron aceptadas desde Colombia y, por ahora, no hay intención de mejorar la oferta. Así, el pase quedó en pausa, a pesar de que el extremo ya manifestó su deseo de salir y de sumarse al club de la Ribera.

Esa postura del jugador representa un punto a favor para Boca, aunque no alcanza para destrabar la operación. Con intereses de otros mercados y con los clubes firmes en sus pretensiones, el escenario sigue abierto. Riquelme sabe que el tiempo apremia y que, para reforzar el plantel, deberá resolver un mercado de pases que se presenta más complejo de lo esperado.
