Boca Juniors inició su pretemporada 2026 con un empate sin goles frente a Millonarios de Colombia en La Bombonera, en un encuentro que sirvió como homenaje a Miguel Ángel Russo y como primera prueba futbolística del nuevo año. El resultado dejó sensaciones encontradas: el Xeneize mostró iniciativa, dominio territorial y generó las situaciones más claras, pero volvió a evidenciar falta de eficacia en los metros finales.
Desde el arranque, el equipo dirigido por Úbeda asumió el protagonismo y se plantó en campo rival. Con Leandro Paredes como eje en el mediocampo, Boca encontró circulación y criterio para avanzar, aunque le costó transformar ese control en goles. En la primera parte tuvo varias aproximaciones peligrosas, entre ellas un cabezazo de Di Lollo tras un córner y un tiro libre de Paredes que rozó la red desde afuera, pero el marcador se mantuvo cerrado.
En el complemento, el desarrollo fue similar. Boca siguió insistiendo y estuvo muy cerca de abrir el resultado con un potente remate de Miguel Merentiel que se estrelló en el travesaño, además de otras llegadas claras que no encontraron buena resolución. Millonarios, más replegado, apostó a sostener el orden defensivo y a alguna salida aislada, bien controlada por Agustín Marchesín cuando fue exigido.
El desenlace tuvo el momento más determinante de la noche. A pocos minutos del final, Exequiel Zeballos fue derribado dentro del área y el árbitro sancionó penal. El propio delantero se hizo cargo de la ejecución, pero el arquero uruguayo Álvaro Montero De Amores adivinó la intención y contuvo el remate, evitando lo que hubiera sido el triunfo xeneize en el cierre.
Más allá del empate, el amistoso dejó conclusiones positivas para Boca en cuanto a funcionamiento y volumen de juego, aunque también expuso una deuda conocida: la falta de contundencia. Con la pretemporada recién comenzando, el cuerpo técnico tomó nota de los aspectos a corregir de cara a los próximos compromisos, con la mira puesta en llegar en plenitud a un 2026 cargado de objetivos y desafíos.
