River comienza a definir su postura en el mercado de pases cuando el cierre del libro aparece cada vez más cerca. Tras haber iniciado el período de incorporaciones antes que la mayoría y concretar tres refuerzos, en Núñez gana fuerza la idea de no avanzar por nuevos nombres y dar por finalizada la etapa de incorporaciones, a pocos días de la fecha límite establecida.
El calendario marca que el martes 20 de enero será el último día hábil para sumar futbolistas, salvo que se produzca una venta o cesión al exterior que habilite un cupo extra. En ese contexto, Marcelo Gallardo y su cuerpo técnico entienden que las negociaciones que permanecen abiertas no resultan sencillas de resolver en los tiempos disponibles, lo que reduce las posibilidades de cerrar acuerdos de último momento.
Las mayores complicaciones se presentaron en posiciones puntuales. El intento por avanzar por Jhohan Romaña quedó prácticamente frenado por la falta de consenso con San Lorenzo, mientras que la búsqueda de un delantero volvió a encontrar obstáculos. Varias alternativas que estuvieron en carpeta no prosperaron y solo Sebastián Villa aparece como una opción que aún no se descartó por completo.
A este escenario se suma el aspecto económico, un factor clave en la toma de decisiones. River ya realizó una inversión cercana a los siete millones de dólares para sumar a Fausto Vera, Aníbal Moreno y Matías Viña, y la dirigencia apunta a cuidar el presupuesto. Con un plantel amplio, rejuvenecido y con fuerte presencia de futbolistas surgidos de inferiores, el club se prepara para afrontar el inicio del torneo con la base actual.
