Boca arrancó el Torneo Apertura con una sonrisa ajustada pero valiosa. En la noche del sábado, por la primera fecha de la Zona A, el Xeneize superó 1-0 a Deportivo Riestra en La Bombonera y sumó sus primeros tres puntos del certamen. El resultado no reflejó del todo el dominio del local, que debió trabajar más de la cuenta ante un rival ordenado y con un arquero determinante.
Durante la primera mitad, el desarrollo fue casi exclusivo de Boca, que manejó la pelota y acumuló situaciones claras, especialmente a través del juego aéreo. Ignacio Arce se convirtió en la gran figura de Riestra, con intervenciones decisivas frente a cabezazos de Tomás Belmonte y del propio Lautaro Di Lollo. Incluso cuando el arquero ya estaba vencido, el palo apareció para sostener el cero y frustrar el grito temprano del equipo de la Ribera.
El complemento mantuvo un ritmo más parejo y con menos espacios, hasta que una pelota detenida rompió el equilibrio. A los 31 minutos, Leandro Paredes ejecutó un tiro libre preciso al área y Lautaro Di Lollo, nuevamente protagonista en ataque, se elevó para conectar de cabeza y marcar el único gol de la noche. El tanto liberó a Boca y le dio justicia a un partido que había sido cuesta arriba pese a la superioridad territorial.
En el tramo final, Riestra intentó adelantar líneas y tuvo su chance de empatar, pero Agustín Marchesín respondió con solvencia ante un remate exigente. Boca administró la ventaja con oficio y cerró un debut positivo, apoyado en la firmeza defensiva y en la eficacia de una fórmula que terminó siendo decisiva. Sin brillar, el Xeneize cumplió el objetivo principal: ganar y empezar el Apertura con el pie derecho.
