El malestar de Verón por la ida de Santiago Ascacíbar a Boca quedó más que evidente y refleja la tensión que generó la partida del mediocampista en Estudiantes. Aunque el club platense le dedicó un emotivo video de despedida, puertas adentro la dirigencia y el plantel manifestaron su descontento, especialmente por las formas en que se concretó la operación. Se percibió que el jugador presionó para acelerar su llegada a Boca, un deseo que ya había manifestado meses atrás antes de su segundo ciclo en el Pincha.
Los referentes del equipo, incluido José Sosa, intentaron dialogar con Ascacíbar para reconsiderar su postura, sin éxito. Sosa aclaró en ESPN que “Hablé poco con el ‘Ruso’, porque en este tiempo cada uno usa el entrenamiento de diferentes maneras. Como todos saben, hay conversaciones y hay que ser cuidadoso con lo que se dice hasta que no esté oficializado. Él sabrá lo que tiene que hacer, esperando tranquilo hasta que se definan las cosas”. Asimismo, destacó la importancia del jugador como capitán y la responsabilidad que ello implica en decisiones clave.
La polémica se profundizó luego de la presentación de Ascacíbar en Boca, donde fue categórico al expresar su identificación con el club: “Amar a Boca” y “no quería jugar en River”. Tras esas declaraciones, Juan Sebastián Verón intervino indirectamente en la discusión a través de redes sociales, dejando de seguir al jugador y replicando una historia con la frase de Alejandro Sabella: “Hablo poco. Soy dueño de mi silencio y esclavo de mis palabras”, un mensaje interpretado como una crítica a la postura del mediocampista.

Pese a las tensiones internas, Estudiantes optó por mantener una imagen pública conciliadora, destacando la trayectoria de Ascacíbar y su rol en los cinco títulos obtenidos en su regreso al club. El emotivo video musicalizado con “Puente” de Gustavo Cerati buscó agradecer al jugador por su compromiso y profesionalismo, mientras que la polémica continúa generando debate entre hinchas, dirigentes y el plantel, en un mercado de pases que promete seguir dando que hablar.
