Williams Alarcón tendrá este miércoles una oportunidad que puede marcar un antes y un después en su ciclo en Boca. En la visita a Estudiantes por el Torneo Apertura, el mediocampista chileno volverá a ser titular después de varios meses, en un contexto especial para un jugador que pasó de ser una apuesta importante a quedar relegado en la consideración del cuerpo técnico. Con un mediocampo condicionado por la dosificación de minutos y la espera por refuerzos, el escenario aparece como ideal para que el ex Huracán intente reinsertarse en la pelea.
La decisión de Claudio Úbeda de darle descanso a Ánder Herrera abre una puerta que Alarcón venía esperando desde hace tiempo. Su última presencia desde el arranque se remonta a octubre de 2025, cuando fue titular ante Barracas Central, en un partido en el que no logró afirmarse y terminó saliendo en el entretiempo. Desde entonces, acumuló semanas sin participación oficial y quedó al margen incluso en tramos donde el equipo necesitaba variantes en la mitad de la cancha, una señal clara de que su situación había cambiado.
Ante Estudiantes, el chileno se moverá en una zona clave del equipo, compartiendo el eje del mediocampo con Leandro Paredes y acompañado por Tomás Belmonte y Kevin Zenón, en un esquema que le exigirá dinámica, precisión y presencia con pelota. Será una prueba exigente, no solo por el rival, sino también por la necesidad de demostrar aquellas virtudes que lo destacaron en 2024: buena pegada, despliegue y capacidad para asociarse en corto, aspectos que aún no logró sostener con continuidad en el Xeneize.
Más allá de la inminente llegada de Santiago Ascacíbar, que asoma como una pieza central para el mediocampo ideal cuando esté a pleno, en Boca saben que el calendario cargado obligará a rotar y a contar con alternativas confiables. En ese contexto, el partido en La Plata representa para Alarcón algo más que una simple titularidad: es la chance de volver a entrar en la discusión, ganar crédito interno y demostrar que puede ser una opción real en un semestre que promete alta exigencia y pocas segundas oportunidades.
