La llegada de Kendry Páez a River, en condición de préstamo por 18 meses, estuvo acompañada por un fuerte ruido mediático en Europa. En Francia, el prestigioso diario L’Equipe publicó un duro artículo sobre la salida del juvenil ecuatoriano de Racing de Estrasburgo, en el que apuntó con severidad a su comportamiento fuera de la cancha y habló de un proceso que terminó lejos de las expectativas iniciales que había generado su desembarco en la Ligue 1.
Considerado una de las grandes promesas del fútbol sudamericano, Páez fue adquirido por Chelsea cuando tenía apenas 16 años y luego cedido al conjunto francés a mediados de 2025. Su inicio en el torneo fue alentador e incluso llegó a ser reconocido en septiembre como el juvenil más prometedor de la liga, pero con el correr de los meses perdió protagonismo y cerró el año con escasa participación, en un contexto marcado por un rendimiento irregular y dificultades de adaptación.
Más allá de lo futbolístico, L’Equipe puso el foco en su vida extradeportiva y utilizó términos muy duros para describir su etapa en Francia. “Ha pagado por su estilo de vida y su falta de profesionalismo: numerosas salidas nocturnas en Alemania o en Estrasburgo, sobre todo en la discoteca La Salamandre, y múltiples visitas a Disneyland París”, señaló el medio, que también remarcó que el jugador apareció con mayor frecuencia en secciones ajenas al deporte que en las páginas deportivas.
El diario francés, además, cuestionó el rol de Estrasburgo en el seguimiento del futbolista y consideró que la falta de control influyó en su falta de consolidación. En ese contexto, y tras las críticas públicas de los entrenadores que lo dirigieron, el club y Chelsea acordaron interrumpir el préstamo. Así, Páez llega a River envuelto en cuestionamientos desde Europa, pero con una nueva oportunidad para relanzar su carrera y enfocarse exclusivamente en el aspecto futbolístico.
