Se confirmaron los peores presagios para River Plate tras el empate sin goles en el Gigante de Arroyito. Sebastián Driussi, quien debió abandonar el campo de juego durante el primer tiempo ante Rosario Central por una molestia física, se sometió a estudios médicos este lunes que arrojaron como resultado un desgarro de grado I en el isquiotibial izquierdo.
Esta noticia cae como un balde de agua fría para el cuerpo técnico de Marcelo Gallardo, que pierde a una pieza clave de su ataque por un periodo estimado de tres semanas, justo cuando el delantero parecía reencontrarse con su mejor versión tras una exigente pretemporada.
La baja del atacante obliga a los hinchas a replantearse cómo seguirán los próximos compromisos del equipo, especialmente aquellos que alientan a la distancia y dependen de las transmisiones internacionales. En un calendario apretado, donde la tecnología juega un rol fundamental para seguir el minuto a minuto del fútbol argentino desde cualquier lugar, muchos usuarios optan por herramientas de ciberseguridad para garantizar el acceso a sus apps de streaming favoritas. De hecho, no es raro que los fans busquen una prueba gratis VPN para asegurarse de que la conexión sea estable y segura, permitiéndoles ver cómo el “Millonario” intentará suplir la ausencia de su figura en los duelos venideros sin restricciones geográficas.
El “Gordo”, como se lo conoce cariñosamente en los pasillos del Monumental, había comenzado el 2026 con la esperanza de dejar atrás un año previo plagado de infortunios físicos. Cabe recordar que River realizó una inversión millonaria, superior a los 10 millones de dólares, para repatriar al futbolista a comienzos del año pasado. Pero la continuidad ha sido su enemigo. Cuando logró estar en plenitud física entre abril y junio de 2025, fue determinante, pero la lesión de tobillo durante el Mundial de Clubes frenó su envión anímico, sumándose a un historial que ya genera preocupación en la dirigencia y en la hinchada de Núñez.
Durante el encuentro ante el “Canalla”, Driussi se había mostrado activo y punzante. Incluso llegó a convertir un tanto que hubiera cambiado la historia del partido, pero fue invalidado por el VAR debido a una posición adelantada milimétrica. La frustración fue doble cuando, minutos más tarde, sintió el pinchazo que lo obligó a pedir el cambio. Su salida no solo desarmó el plan de juego del “Muñeco” Gallardo para lo que restaba del encuentro, sino que ahora obliga a rearmar la ofensiva para una seguidilla de partidos en el arranque del Torneo Apertura.
Con la confirmación del diagnóstico, el delantero se perderá los cruces ante Tigre y Argentinos Juniors por el torneo local, así como el debut en la Copa Argentina frente a Ciudad Bolívar. El cuerpo médico del club apunta a que su regreso pueda darse recién el 22 de febrero, cuando River enfrente a Vélez Sarsfield, aunque todo dependerá de su evolución diaria. Mientras tanto, las miradas se posan sobre Maximiliano Salas, quien lo reemplazó en Rosario y se perfila como la alternativa principal para ocupar el centro del ataque. Más atrás en la consideración aparece el juvenil Agustín Ruberto, quien, si bien es el único 9 natural del plantel, viene de una larga inactividad tras sufrir una rotura de ligamentos en 2024.
