Un momento de extrema tensión se vivió en el estadio Maracaná durante el encuentro entre Flamengo y Sampaio Correa por el Campeonato Carioca. A pocos minutos del inicio del partido, el mediocampista Alexandre Souza se desplomó en pleno campo de juego tras sufrir una convulsión, una escena que paralizó el desarrollo del encuentro y generó una inmediata reacción de alarma entre futbolistas, cuerpo técnico y público presente.
El jugador cayó sin haber tenido contacto previo con ningún rival, lo que aceleró el ingreso del personal médico y de la ambulancia al campo. Souza fue retirado en camilla en medio de un profundo silencio, acompañado por aplausos de apoyo desde las tribunas. Posteriormente, el club informó que el futbolista llegó consciente al hospital, aunque allí presentó un segundo episodio, motivo por el cual quedó internado bajo observación y sometido a distintos estudios clínicos.
La transmisión televisiva reflejó el impacto emocional del episodio, con relatores y comentaristas visiblemente afectados por la gravedad de la situación. Dentro del campo, compañeros y adversarios rodearon al jugador mientras aguardaban novedades, en una imagen que volvió a poner el foco en la importancia de los protocolos médicos y la rápida respuesta ante este tipo de emergencias.
Horas más tarde, desde Sampaio Correa llevaron tranquilidad al confirmar que no se detectaron complicaciones neurológicas ni cardíacas, aunque Souza continuará internado al menos 24 horas para completar los controles. El propio futbolista utilizó sus redes sociales para agradecer el apoyo recibido y enviar un mensaje alentador, en un nuevo capítulo de superación personal tras haber atravesado un grave accidente en el pasado. Más allá del resultado deportivo, la salud del mediocampista se convirtió en la principal preocupación de la jornada.
