River vivió una noche para el olvido en el Monumental y sufrió una dura derrota por 4-1 ante Tigre, en el marco de la cuarta fecha del Torneo Apertura. El equipo de Marcelo Gallardo fue superado de principio a fin por un rival eficaz, intenso y contundente, que golpeó rápido y nunca le permitió al Millonario encontrar respuestas futbolísticas ni anímicas frente a su gente.
El desarrollo del partido se inclinó temprano para el lado del Matador. En el primer tiempo, Tigre aprovechó desajustes defensivos y errores en la salida para marcar dos goles que silenciaron al estadio y llenaron de nerviosismo a River. Aunque el local intentó reaccionar con la pelota y tuvo algunas aproximaciones aisladas, le costó generar peligro real y se fue al descanso en desventaja, envuelto en silbidos y reproches desde las tribunas.
El complemento profundizó el desconcierto. Apenas iniciado el segundo tiempo, un grosero error en la salida permitió que Ignacio Russo ampliara la diferencia, y minutos más tarde el mismo delantero volvió a aparecer para sellar el 4-0 en una contra letal. Para colmo, River sufrió la expulsión de Fausto Vera en una acción polémica, lo que terminó de desarmar cualquier intento de remontada. Con el partido ya definido, Lautaro Rivero logró el descuento, más decorativo que esperanzador.
El clima en el Monumental fue el reflejo del golpe deportivo. Muchos hinchas comenzaron a retirarse antes del final y los cánticos de bronca marcaron una noche que deja secuelas. Tigre, sólido y puntero, se llevó una victoria histórica de Núñez, mientras River quedó expuesto, golpeado en su confianza y obligado a dar una respuesta rápida para evitar que esta derrota se convierta en un quiebre en el inicio del torneo.
