Tras la caída de Boca ante Vélez en Liniers, Claudio Úbeda decidió suspender la jornada de descanso habitual del plantel y programó un entrenamiento para esta tarde en el Predio de Ezeiza. La medida refleja la preocupación del entrenador por la imagen que mostró su equipo y la necesidad de comenzar a revertir la situación de inmediato.
La derrota como visitante dejó en evidencia un rendimiento por debajo de lo esperado, y Úbeda hizo hincapié en la obligación del plantel de mejorar. “Tenemos plena confianza para revertir esta situación. No nos gusta haber ganado dos y perdido dos. Tenemos que doblegar la situación y salir adelante”, señaló el director técnico en la conferencia posterior al partido.
Históricamente, el club otorgaba descanso al día siguiente de cada encuentro, pero la floja actuación en Liniers motivó a romper esa costumbre. Con el foco ahora en la preparación del próximo compromiso frente a Platense por la quinta fecha del Torneo Apertura, el equipo trabajará sin pausa para corregir errores y fortalecer su rendimiento colectivo.
Úbeda también remarcó los aspectos a mejorar: “Boca tiene que salir a ganar en todos lados y jugar de otra manera, mucho mejor de lo que hicimos hoy. Nos faltó un poco más de juego, más de intención de ataque y es por eso que estamos preocupados”. La prioridad del entrenador es devolverle al equipo la solidez que lo caracterizó en anteriores ciclos.
