Mientras Juan Román Riquelme continúa negociando por Edwuin Cetré, Boca enfrenta una cuenta regresiva inesperada en el mercado de pases. La lesión de Rodrigo Battaglia, quien fue intervenido quirúrgicamente del tendón de Aquiles tras no evolucionar como se esperaba, le abrió al club la posibilidad de incorporar un refuerzo fuera de la ventana tradicional. Sin embargo, ese beneficio tiene un plazo acotado y obliga a la dirigencia a acelerar gestiones si pretende aprovecharlo.
En las últimas horas, Riquelme realizó una nueva propuesta para intentar destrabar la llegada del extremo colombiano que pertenece a Estudiantes de La Plata. La operación había quedado en pausa luego de una revisión médica privada practicada al ex Independiente Medellín, situación que enfrió las conversaciones. Ahora, en La Ribera aguardan una respuesta del Pincha mientras analizan los tiempos disponibles para no perder la plaza habilitada.
La Asociación del Fútbol Argentino autorizó a Boca a incorporar un futbolista en reemplazo de Battaglia hasta el miércoles 18 de febrero. Ese margen especial es más corto que el que rige para otros casos: si un club concreta una venta o préstamo al exterior después del cierre del libro de pases, puede sumar un refuerzo hasta el 31 de marzo. En este escenario, el Xeneize dispone de apenas unos días para cerrar la contratación bajo el cupo médico.
Si la negociación por Cetré no prospera dentro de ese período, en Brandsen 805 todavía cuentan con una alternativa reglamentaria: transferir o ceder a otro jugador al extranjero para generar un nuevo lugar. No obstante, la intención de Riquelme es resolver la llegada del colombiano sin recurrir a ese mecanismo, con el objetivo de reforzar el plantel que conduce Claudio Úbeda y compensar la baja sensible que implica la recuperación prolongada de Battaglia.