A horas del desquite ante el poderoso Real Madrid en el Santiago Bernabéu, el Benfica tomó una decisión que excede lo futbolístico y envió un mensaje claro puertas adentro y hacia afuera: Gianluca Prestianni viajó con el plantel a Madrid pese a la suspensión provisional que le impuso la UEFA. Aunque el argentino no está habilitado para disputar el encuentro mientras se desarrolla la investigación, el club optó por incluirlo en la delegación como señal de respaldo institucional en medio de la polémica.
El conflicto se originó tras el cruce con Vinícius Júnior en el partido de ida. Luego de un gol del brasileño, se produjo un intercambio verbal en el campo que derivó en una denuncia por un presunto insulto discriminatorio. La UEFA activó el protocolo correspondiente y aplicó una sanción provisoria en el marco del Artículo 14, que regula conductas de carácter racista. No trascendieron registros de audio ni imágenes que permitan esclarecer lo dicho en ese momento. Prestianni negó haber emitido expresiones racistas y sostuvo que no profirió ningún agravio de ese tenor.
En la previa del viaje, el presidente Rui Costa defendió públicamente al futbolista y aseguró que la institución respalda su postura. El dirigente remarcó que el Benfica mantiene una línea histórica de compromiso contra cualquier forma de discriminación y dejó en claro que, de existir pruebas en contrario, la postura sería distinta. También señaló que dentro del campo de juego suelen producirse intercambios verbales intensos, aunque insistió en que eso no implica una conducta racista.
Mientras tanto, el conjunto portugués deberá afrontar la revancha sin el ex Vélez, al menos en lo inmediato. El equipo llega con la desventaja del 1-0 sufrido en Lisboa y buscará revertir la serie este miércoles 25 de febrero desde las 17 (hora de Argentina). Más allá de lo deportivo, el club ya fijó posición fuera de la cancha; ahora intentará dar el golpe en el césped madrileño.
