En medio de la transición que atraviesa River Plate tras la salida de Marcelo Gallardo, Marcelo Escudero prepara su primera formación como entrenador interino para el compromiso de este lunes ante Independiente Rivadavia. El encuentro se disputará el 2 de marzo a las 21:30 en el estadio Estadio Malvinas Argentinas, una plaza exigente en la que el equipo buscará sostener su recuperación en el torneo.
Con apenas unos días de trabajo al frente del plantel profesional, el actual técnico de la Reserva apunta a no modificar demasiado la estructura que viene de conseguir una victoria clave en la fecha pasada. La idea es mantener una base reconocible, darle continuidad a la columna vertebral y transmitir estabilidad en un momento sensible desde lo institucional y deportivo.
La principal duda aparece en el lateral izquierdo. Escudero analiza reforzar ese sector con mayor experiencia, en una decisión que también responde a la necesidad de controlar una de las principales armas ofensivas del conjunto mendocino. Más allá de ese posible ajuste, el resto del equipo no presentaría cambios significativos, en un intento por no alterar los automatismos ya incorporados.
Para el entrenador de 51 años no será una experiencia inédita. Ya tuvo un antecedente al frente del primer equipo en agosto de 2024, cuando dirigió el empate sin goles frente a Unión. Con pasado como futbolista del club entre 1996 y 2002 y parte del plantel campeón de la Copa Libertadores 1996, Escudero conoce el peso de la camiseta. Ahora, en una coyuntura marcada por la espera de Eduardo Coudet, tendrá la responsabilidad de ofrecer una respuesta inmediata en un escenario siempre complejo como Mendoza.
