La cuenta regresiva hacia la Copa del Mundo 2026 ya entró en su tramo decisivo y en la Selección Argentina crece una inquietud concreta: el equipo podría llegar al debut con apenas un compromiso oficial de alta exigencia en el calendario previo. A poco más de tres meses del inicio del torneo, el cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni sigue sin tener confirmado un cronograma sólido de preparación.
El único encuentro en pie es la Finalissima frente a Selección de España, aunque su organización atraviesa contratiempos. El partido, previsto originalmente en Qatar, debe cambiar de escenario por la situación de emergencia que atraviesa ese país a raíz de los ataques en Medio Oriente. Si bien desde lo dirigencial aseguran que la intención es sostener la fecha del 27 de marzo, la sede aún no está definida y existen gestiones para trasladarlo a Europa, aunque también surgieron ofrecimientos desde Estados Unidos.
La incertidumbre no termina allí. El amistoso que estaba pautado ante el anfitrión del Mundial 2022, en el marco de un festival internacional que incluía a otras selecciones invitadas, quedó prácticamente descartado por el contexto geopolítico en la región. Además, los ensayos previstos frente a México y Honduras, programados para la primera quincena de junio en suelo estadounidense, fueron cancelados y ya no forman parte de la agenda oficial.
De este modo, salvo que la AFA logre cerrar algún compromiso de último momento, el campeón del mundo llegaría al estreno del 16 de junio en Kansas ante Argelia con escaso rodaje colectivo. La base del plantel se mantiene, con referentes consolidados y experiencia en citas decisivas, pero la falta de competencia previa de primer nivel es un factor que preocupa puertas adentro. El margen se achica y las pruebas en cancha, por ahora, son una incógnita.