El Real Madrid sigue viviendo una jornada turbulenta, marcada por la derrota frente a Getafe y la sanción a Franco Mastantuono. El joven delantero argentino, de apenas 18 años, fue expulsado por insultar al árbitro Alejandro Muñíz Ruiz durante el cierre del partido en el Estadio Santiago Bernabéu, y este miércoles se oficializó su castigo: dos fechas de suspensión en La Liga española.
La acción que derivó en la expulsión se produjo en los últimos minutos del encuentro, cuando Mastantuono mantuvo un intercambio verbal con el árbitro. Según el informe del colegiado, el atacante le habría dicho: «vaya vergüenza, vaya puta vergüenza». Las imágenes de DAZN confirmaron que, mientras se dirigía a los vestuarios, continuó con los insultos: «No se le puede hablar al árbitro. C… de su madre, hijo de p…».
El Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol respaldó la sanción de acuerdo con el artículo 124 del Código Disciplinario, que establece castigos para «actitudes de desconsideración hacia árbitros, directivos o autoridades deportivas». De esta manera, Mastantuono se perderá los próximos compromisos de La Liga ante Celta de Vigo y Elche, pero podrá reincorporarse en la fecha 29 para el clásico frente al Atlético de Madrid. La suspensión no afectará su participación en la Champions League, donde el Merengue enfrentará al Manchester City en octavos de final.
Esta situación se suma a la crisis deportiva que atraviesa el club merengue, ubicado a cuatro puntos del líder Barcelona tras 26 jornadas, y mantiene la presión sobre el cuerpo técnico y los jugadores jóvenes que buscan consolidarse en un equipo con aspiraciones de título. La sanción a Mastantuono marca un llamado de atención sobre la conducta dentro del campo y la exigencia que impone jugar en un club de la magnitud del Real Madrid.