La organización de la Finalissima entre la Selección Argentina y España atraviesa un nuevo momento de incertidumbre. El partido que enfrentará a los campeones de América y de Europa todavía no tiene confirmaciones definitivas respecto a su sede, y en los últimos días surgieron cuestionamientos desde el fútbol español sobre la posibilidad de disputarlo en Qatar, en medio del contexto de tensión que atraviesa la región.
La Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) emitió un comunicado en el que expresó su preocupación por la seguridad de los jugadores. El sindicato manifestó su rechazo a que el encuentro se juegue en territorio qatarí y pidió que se evalúe una alternativa para evitar cualquier riesgo. El planteo surgió inicialmente en relación con compromisos de la selección femenina española, pero luego se extendió también al equipo masculino que debe disputar la Finalissima.
La postura del organismo coincide con declaraciones previas del entrenador de España, Luis de la Fuente, quien también había sugerido públicamente que lo más conveniente sería cambiar la sede del partido mientras persista la incertidumbre en Medio Oriente. Desde el entorno del seleccionado europeo consideran que la prioridad debe ser garantizar condiciones de seguridad adecuadas para todos los involucrados.
Sin embargo, mientras desde España se expresan reparos, en Qatar comienzan a aparecer señales de normalización. El fútbol local anunció que retomará su actividad luego de las suspensiones recientes provocadas por el conflicto en la zona. Además, la reapertura gradual del espacio aéreo refuerza la posibilidad de que Doha continúe como la sede elegida para albergar el esperado enfrentamiento entre Argentina y España.
