Boca Juniors dio un paso clave en su ambicioso proyecto de ampliación de La Bombonera. En las últimas horas, la institución que preside Juan Román Riquelme obtuvo la aprobación de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), un aval que se suma al ya conseguido por parte de Ferrosur. Este avance administrativo permite al club acercarse al inicio de una obra largamente esperada, que busca incrementar de forma considerable la capacidad de su estadio.
La intención dirigencial es clara: elevar el aforo actual de poco más de 56 mil espectadores a una cifra superior a los 80 mil. Para lograrlo, el proyecto contempla intervenciones estructurales de gran magnitud, con la construcción de torres sobre terrenos linderos a las vías ferroviarias y la reorganización de distintos sectores internos. Se trata de una transformación profunda en uno de los escenarios más emblemáticos del fútbol mundial, que desde hace años presenta limitaciones para albergar a la totalidad de sus hinchas.
Según lo planificado, una de las primeras etapas incluirá la instalación de 18 ascensores distribuidos en cuatro torres externas, ubicadas en un espacio actualmente perteneciente a la empresa ferroviaria. Además, el campo de juego será desplazado algunos metros para facilitar la reconfiguración de palcos y tribunas, mientras que los bancos de suplentes cambiarán de ubicación y se integrarán en un único sector cercano al túnel de vestuarios. Todo esto forma parte de una reingeniería pensada para modernizar el estadio sin perder su identidad.
De todas maneras, el visto bueno recibido no representa aún la aprobación definitiva. Restan instancias clave, como las autorizaciones de otros organismos involucrados y del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que deberán validar el proyecto en su totalidad. Sin embargo, en el mundo Boca hay optimismo: el avance conseguido marca un punto de inflexión y alimenta la expectativa de que, en el corto plazo, la ampliación de La Bombonera deje de ser un anhelo para convertirse en una obra concreta.
