En la antesala del compromiso frente a Talleres, Boca Juniors se prepara con una modificación profunda en su estructura defensiva. El entrenador Claudio Úbeda sorprendió durante la práctica formal al ensayar una última línea completamente distinta, en una decisión que apunta tanto a corregir falencias recientes como a administrar cargas en un calendario exigente.
La zaga que se perfila para el encuentro de este jueves a las 20.30 en el estadio Mario Alberto Kempes estaría integrada por Juan Barinaga, Nicolás Figal, Marco Pellegrino y Malcom Braida. La elección no solo responde a la necesidad de encontrar mayor solidez en el fondo, sino también a la intención del cuerpo técnico de dar rodaje a futbolistas que no han tenido demasiada continuidad en lo que va de la temporada.
Este movimiento se da en un contexto en el que el rendimiento de la defensa titular venía siendo cuestionado, especialmente en comparación con el cierre de 2025, donde el equipo había mostrado mayor firmeza. En ese sentido, el cambio aparece como una prueba concreta para evaluar variantes y generar competencia interna en un sector clave del campo de juego.
Más allá de la renovación en la última línea, el resto del equipo mantendría una base similar, con la posible inclusión de Tomás Belmonte en el mediocampo y la continuidad del doble nueve conformado por Miguel Merentiel y Ádam Bareiro. De esta manera, Boca buscará sostener su poder ofensivo mientras intenta recuperar seguridad defensiva en una salida siempre exigente como la visita a Córdoba.
