A menos de 24 horas del compromiso frente a Belgrano, en River Plate crece la preocupación por el estado del campo de juego del estadio Monumental. El equipo dirigido por Eduardo Coudet deberá afrontar el encuentro en un escenario que no presentará las condiciones habituales, luego de un intenso fin de semana que incluyó recitales y trabajos de mantenimiento sobre el césped.
El deterioro del terreno responde a una combinación de factores. Por un lado, los recientes shows musicales generaron un desgaste significativo en la superficie, mientras que, en paralelo, el club decidió avanzar con tareas programadas de renovación del césped. Estas intervenciones forman parte de un proceso estacional que implica la transición hacia una variedad más resistente para los meses de menor temperatura, lo que impacta directamente en el aspecto y la calidad del campo en el corto plazo.
Desde la institución ya contemplaban este escenario y asumieron que el partido ante Belgrano sería el único en disputarse bajo estas condiciones. La planificación apunta a aprovechar el calendario posterior, en el que River tendrá varios compromisos como visitante, para permitir la recuperación del campo. En ese sentido, existe confianza en que el césped podrá mejorar notablemente en los días siguientes.
Más allá del estado visual, aseguran que el terreno se mantiene uniforme y que el desarrollo del juego no debería verse gravemente afectado. Sin embargo, la situación genera atención en la previa de un tramo exigente de la temporada, donde el equipo buscará sostener su rendimiento tanto en el ámbito local como internacional. En Núñez, el objetivo es claro: que el Monumental recupere su mejor versión en el menor tiempo posible para los próximos compromisos importantes.
