El cruce entre Boca Juniors y Barcelona SC por la Copa Libertadores tendrá un ingrediente emocional especial: el regreso de Darío Benedetto a La Bombonera. El delantero volverá a pisar el estadio que supo ser su casa, en un contexto cargado de recuerdos y sensaciones encontradas.
En la previa del partido, el atacante no ocultó lo que representa este momento en su carrera. Reconoció que se trata de una oportunidad significativa para reencontrarse con un lugar donde vivió etapas importantes y donde dejó una huella. Sin embargo, también dejó en claro que hoy su compromiso es total con el equipo ecuatoriano, al que representa con profesionalismo en esta nueva etapa.
Uno de los puntos que más expectativa genera es cómo reaccionará en caso de convertir. Benedetto fue contundente al respecto: aseguró que no celebraría un gol por respeto a Boca, club del que se reconoce hincha. Esa postura refleja el vínculo que mantiene con la institución, más allá de su salida y de los vaivenes que marcaron su último ciclo.
El regreso del delantero no está exento de polémica. Su salida en 2024, sumada a rendimientos irregulares y episodios que generaron malestar, dividieron la opinión de los hinchas. En su última visita al estadio con otra camiseta, el recibimiento fue mixto, con aplausos y silbidos, una señal clara de que su figura aún genera debate entre los simpatizantes.
Mientras tanto, el presente deportivo también juega su partido. Boca intentará hacerse fuerte como local tras un debut positivo, mientras que Barcelona necesita sumar luego de un inicio adverso. En ese escenario, la figura de Benedetto se ubica en el centro de la escena: entre el pasado que lo marcó y el desafío actual de competir al máximo nivel en una noche de Copa que promete ser intensa.