Boca Juniors atraviesa un gran presente en el torneo local, con una racha positiva que lo llevó a asegurar su clasificación a los playoffs del Apertura tras una contundente victoria ante Defensa y Justicia. Sin embargo, en medio de este buen momento, el cuerpo técnico encabezado por Claudio Úbeda mantiene una preocupación puntual de cara al cierre de la fase regular.
El foco está puesto en Adam Bareiro, uno de los jugadores más importantes del equipo en la temporada. El delantero acumula cuatro tarjetas amarillas y se encuentra al límite disciplinario, ya que una nueva amonestación lo dejaría automáticamente fuera del primer partido de los octavos de final por acumulación. La situación obliga al cuerpo técnico a evaluar con atención su presencia en el próximo compromiso.
El escenario no es sencillo, ya que el próximo encuentro ante Central Córdoba aparece en el calendario en un tramo exigente, con compromisos internacionales de por medio en la Copa Libertadores. Por eso, no se descarta que el atacante sea preservado para evitar una sanción que podría afectar la planificación de la etapa decisiva del torneo.
De esta manera, Boca deberá resolver si arriesga a uno de sus goleadores o si opta por resguardarlo pensando en los playoffs. Con un equipo en alza y objetivos importantes en juego, cada decisión comienza a tener un peso clave en el cierre de la fase regular, donde la gestión de las bajas se vuelve tan importante como el rendimiento dentro del campo.
