River Plate retomó los entrenamientos este domingo tras la victoria 3-1 frente a Aldosivi, con la mente puesta en el compromiso del próximo jueves ante Red Bull Bragantino por la Copa Sudamericana. El equipo dirigido por Eduardo Coudet trabajó sin inconvenientes físicos de último momento, una noticia alentadora en la previa de un duelo que puede empezar a marcar el rumbo en el Grupo H del certamen continental. La planificación semanal apunta a llegar en óptimas condiciones a un partido que puede resultar determinante en la lucha por el liderazgo de la zona.
En este regreso a las prácticas, el cuerpo técnico mantuvo una dinámica intensa pero controlada, mientras continúa monitoreando la evolución de varios futbolistas que todavía no están a disposición. Jugadores como Fausto Vera, Juan Fernando Quintero, Sebastián Driussi, Maximiliano Meza y Franco Armani siguen en proceso de recuperación y, si bien forman parte del grupo, todo indica que no llegarían al choque en Brasil. La intención es preservarlos para el cierre de la fase regular del torneo local o directamente para el inicio de los cruces eliminatorios.
El presente del conjunto de Núñez muestra una recuperación tras el golpe sufrido en el ámbito doméstico, y ahora busca trasladar esa mejoría al plano internacional. En la Copa Sudamericana, River ya dejó atrás el empate en su debut y logró una victoria clave como local que le permitió posicionarse en lo más alto de su grupo. Con rivales como Red Bull Bragantino, Blooming y Carabobo, el equipo argentino aparece como uno de los candidatos a quedarse con el primer lugar, objetivo que otorga el pase directo a los octavos de final.
De cara al viaje a Brasil, el plantel sabe que un triunfo puede consolidarlo en la cima y encaminar la clasificación. En un grupo parejo, cada punto tiene un peso específico y el margen de error es reducido. River intentará aprovechar este envión anímico para dar un golpe fuera de casa y afirmarse como líder, en un tramo de la temporada donde también mantiene expectativas en el torneo local, aunque condicionado por resultados ajenos en la pelea por la cima.
