Una preocupación importante se instaló tanto en Atlético de Madrid como en la Selección Argentina tras conocerse la lesión de Nicolás González en la previa de la semifinal de la UEFA Champions League ante Arsenal. El delantero argentino sufrió una molestia muscular en el último entrenamiento del conjunto dirigido por Diego Simeone y quedó automáticamente fuera de la serie decisiva, generando un impacto inmediato en la planificación del equipo.
De acuerdo a la información difundida, el atacante habría padecido una lesión de carácter muscular que lo marginaría de las canchas por un período estimado de entre tres y cuatro semanas. Esta situación no solo lo deja afuera de la semifinal europea, sino que también pone en duda su participación en una eventual final del certamen, en caso de que el conjunto español logre avanzar. Desde el club aún no hubo un comunicado médico oficial que detalle con precisión el alcance de la dolencia.
El contexto agrava el panorama para el cuerpo técnico de Simeone, que ya contaba con otras bajas sensibles dentro del plantel, y suma una preocupación adicional pensando en la recta final de la temporada. A esto se agrega la atención que genera la situación en el entorno de la Selección Argentina, ya que el jugador es una de las alternativas ofensivas consideradas para la próxima Copa del Mundo, cuya preparación entra en su etapa decisiva.
En lo individual, el presente del delantero venía siendo positivo, con continuidad y aportes en el equipo a lo largo de la temporada. Sin embargo, este contratiempo físico lo obliga a iniciar un proceso de recuperación que podría afectarlo en la acumulación de ritmo competitivo de cara a los próximos compromisos internacionales. Ahora, tanto en el club como en el seleccionado, seguirán de cerca su evolución en un momento clave del calendario.