La posibilidad de ver a Paulo Dybala con la camiseta de Boca Juniors continúa generando expectativa, aunque su concreción está sujeta a una condición determinante. Según se desprende de la información brindada por el periodista Diego Monroig, el delantero deberá realizar un esfuerzo económico significativo si pretende avanzar en una eventual llegada al club en el próximo mercado.
El principal escollo de la negociación está vinculado al salario del atacante, actualmente en AS Roma. En Boca mantienen una política clara en cuanto a la estructura salarial y no contemplan modificar ese esquema, que hoy tiene como referencia interna a Leandro Paredes. En ese sentido, el club no está dispuesto a romper el equilibrio financiero del plantel, por lo que cualquier avance dependerá de la decisión del propio futbolista.
Con contrato vigente hasta junio y en una etapa clave de su carrera, Dybala evalúa sus próximos pasos con el deseo latente de regresar al fútbol argentino y disputar la Copa Libertadores. Sin embargo, más allá de la ilusión que despierta su posible arribo, la definición estará directamente ligada a su predisposición para adecuarse a las condiciones económicas que plantea la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme.
