La preocupación que se instaló en Boca Juniors tras la salida de Leandro Brey en camilla durante el duelo ante Barcelona SC comenzó a disiparse con el correr de las horas. El arquero, que debió abandonar el campo a los 22 minutos del primer tiempo luego de un fuerte golpe, regresó a Buenos Aires junto al plantel y evidenció una evolución favorable que llevó tranquilidad puertas adentro.
Durante la jornada de este martes, el guardameta de 23 años será sometido a estudios médicos para descartar cualquier complicación en la zona de la ingle, sector que generó la mayor inquietud tras el impacto sufrido en Guayaquil. La decisión del cuerpo médico apunta a obtener un diagnóstico preciso que permita confirmar si se trata únicamente de un traumatismo o si existe alguna lesión que requiera mayor tiempo de recuperación.
Más allá de la cautela lógica que implica esperar los resultados, en el entorno del plantel predomina una mirada optimista. La disminución del dolor y la posibilidad de que Brey pueda desplazarse con normalidad alimentan la expectativa de que no haya daño estructural, lo que reduciría considerablemente los tiempos de inactividad. Este panorama genera alivio en un momento clave de la temporada.
El cuerpo técnico encabezado por Claudio Úbeda sigue de cerca la evolución del arquero, teniendo en cuenta la seguidilla de compromisos que se avecina. Boca deberá afrontar el cruce ante Huracán el próximo sábado, además de los encuentros decisivos por la Copa Libertadores frente a Cruzeiro y Universidad Católica. En caso de no llegar en condiciones, Javier García volvería a ocupar el arco, aunque la prioridad es recuperar a Brey lo antes posible para evitar una baja sensible en un tramo determinante.
