La situación de Boca Juniors en la Copa Libertadores empieza a llenarse de preocupación no solo por los resultados, sino también por un posible problema que podría afectar directamente a Leandro Paredes. El mediocampista, una de las principales figuras del equipo, podría perderse el encuentro decisivo frente a Universidad Católica debido a una reciente disposición de FIFA vinculada a la cesión obligatoria de jugadores convocados al Mundial 2026. La noticia cayó como un golpe inesperado en el mundo Boca, especialmente porque el equipo necesita ganar los últimos compromisos de local para sostener sus chances de clasificación a los octavos de final.
Según se informó en TyC Sports, la FIFA estableció que los futbolistas citados para la Copa del Mundo deberán incorporarse a sus respectivas selecciones a partir del 25 de mayo, salvo aquellos que disputen finales europeas. Boca jugará ante Universidad Católica el 28 de mayo y eso abriría un conflicto con la presencia de Paredes, habitual convocado por Lionel Scaloni para la Selección Argentina. “Ojo con la última fecha de Copa Libertadores. Ayer comunicó FIFA que los clubes deben ceder a los jugadores para el Mundial con fecha límite el 25 de mayo. Boca con Universidad Católica juega el jueves 28”, explicó el periodista Germán García Grova. A pesar del escenario reglamentario, dentro del club mantienen la esperanza de alcanzar un acuerdo con el cuerpo técnico argentino para que el volante pueda disputar ese compromiso antes de sumarse a la preparación mundialista.
Como si eso fuera poco, el mediocampista también arrastra una situación delicada desde lo disciplinario. Paredes acumula dos tarjetas amarillas en la actual edición de la Libertadores y una nueva amonestación podría dejarlo automáticamente fuera del siguiente encuentro. Esto significa que si recibe una tarjeta frente a Cruzeiro, quedaría suspendido para el duelo ante Universidad Católica, justamente el partido que hoy también aparece condicionado por la reglamentación de FIFA. En medio de la presión deportiva y con Boca obligado a reaccionar en el torneo continental, el posible escenario de perder a su capitán en el momento más importante del grupo genera máxima preocupación en el cuerpo técnico y en los hinchas.
