Con la mira puesta en la recta final de la fase de grupos de la Copa Libertadores, Boca Juniors sigue de cerca la evolución física de Adam Bareiro. El delantero paraguayo continúa recuperándose de un doble desgarro sufrido el pasado 9 de abril y, aunque está descartado para el próximo compromiso ante Cruzeiro, no pierde la esperanza de volver antes de que termine el semestre.
El atacante trabaja diariamente en doble turno junto al cuerpo médico del club. Las tareas están centradas en la recuperación muscular y apuntan a que pueda llegar en condiciones al duelo frente a Universidad Católica, programado para el jueves 28 de mayo. En Boca saben que será un partido determinante para definir el futuro del equipo en el certamen continental y Bareiro quiere estar presente.
De todas maneras, el cuerpo médico mantiene cautela con los tiempos de recuperación. La lesión que sufrió el delantero no es menor y existe preocupación por evitar una recaída que pueda complicar aún más su situación física. Por eso, si bien el futbolista acelera su puesta a punto, en el club analizarán día a día cómo responde su cuerpo antes de tomar una decisión definitiva.
Además del desafío con Boca, Bareiro también tiene otro gran objetivo en el horizonte: el Mundial 2026. El paraguayo integra la prelista de Selección de Paraguay elaborada por Gustavo Alfaro, una oportunidad que considera fundamental en su carrera. Aunque no es convocado desde septiembre de 2024, su nombre apareció entre los 55 futbolistas reservados para la próxima cita mundialista.
Por ese motivo, el exdelantero de San Lorenzo de Almagro intenta acelerar su recuperación sin perder de vista el cuidado físico. En Boca confían en que pueda reaparecer antes del cierre del semestre, mientras que el atacante busca sumar minutos para convencer tanto a Claudio Úbeda en el club como al cuerpo técnico paraguayo de cara a la lista definitiva para la Copa del Mundo.
