La eliminación de Independiente frente a Rosario Central por el Torneo Apertura 2026 sigue dejando repercusiones y en las últimas horas explotó una fuerte polémica entre Ignacio Malcorra y el periodista Gustavo López. Todo se originó luego de la jugada que el volante desperdició en el partido disputado en Arroyito, una acción que pudo haber significado la clasificación del Rojo y que rápidamente quedó en el centro de las críticas y el debate en programas deportivos y redes sociales.
Tras el encuentro, Gustavo López realizó comentarios en su programa radial donde puso bajo sospecha la actitud del futbolista en esa jugada puntual, haciendo referencia además al pasado del mediocampista en Rosario Central. Las declaraciones generaron un fuerte revuelo y provocaron el enojo del jugador, que horas más tarde decidió expresarse públicamente a través de sus redes sociales. Allí, Malcorra negó rotundamente cualquier insinuación sobre una supuesta falta de compromiso y explicó que su intención había sido asistir a Gabriel Ávalos, aunque reconoció que la pelota se le fue larga y terminó resolviendo mal la acción.
La tensión continuó creciendo durante toda la semana y este viernes sumó un nuevo capítulo en la Ciudad de Buenos Aires. Según trascendió, Malcorra se presentó en las inmediaciones de Radio La Red, en el barrio de Palermo, y esperó la salida del periodista tras el final de su programa. Cuando Gustavo López abandonó el edificio, ambos protagonizaron un fuerte intercambio verbal que incluso fue advertido por integrantes del ciclo radial, quienes observaron parte de la situación desde una de las ventanas de la emisora mientras la transmisión todavía continuaba al aire.
De acuerdo con distintas versiones, el futbolista le recriminó al conductor los dichos realizados en los últimos días y le manifestó el daño que esas acusaciones habían provocado en su entorno familiar. “Me podés decir que soy un burro pero nunca que voy para atrás”, habría sido una de las frases más fuertes pronunciadas por Malcorra durante el cruce. Además, el mediocampista le habría contado al periodista que su familia atravesó días muy difíciles luego de la repercusión que tomaron sus comentarios, asegurando que sus seres queridos prácticamente no habían podido dormir desde el partido ante Rosario Central.
El episodio no pasó a mayores gracias a la intervención de personal de seguridad y otras personas presentes en el lugar, aunque el enfrentamiento rápidamente se viralizó en redes sociales y volvió a instalar una fuerte discusión sobre los límites de las críticas públicas hacia los futbolistas. Mientras algunos usuarios respaldaron el enojo del jugador por sentirse acusado injustamente, otros defendieron el derecho del periodismo a opinar sobre los rendimientos deportivos. Lo cierto es que la polémica continúa creciendo y suma un nuevo foco de tensión en un clima ya muy caliente tras la eliminación de Independiente del campeonato.
