La dirigencia de Boca Juniors comenzó a definir prioridades para el próximo mercado de pases y una de las decisiones más importantes apunta al arco. Después de varias semanas de análisis internos, en el club resolvieron salir en busca de un nuevo guardameta para reforzar un puesto que quedó debilitado tras la grave lesión de Agustín Marchesín. La intención es sumar competencia y experiencia en una zona sensible del equipo.
La lesión ligamentaria sufrida por Marchesín frente a Barcelona de Ecuador modificó completamente el panorama del Xeneize. El arquero atraviesa una larga recuperación y recién podría regresar a las canchas hacia el cierre del año, motivo por el cual el cuerpo técnico y Riquelme consideran necesario incorporar una alternativa de peso. Aunque todavía no trascendieron nombres, en Brandsen 805 manejan las negociaciones con absoluto hermetismo.
Actualmente, el puesto quedó en manos de Leandro Brey, quien tuvo actuaciones positivas en los últimos compromisos y respondió en momentos importantes. Sin embargo, sus altibajos propios de la juventud todavía generan algunas dudas entre los hinchas. Detrás suyo aparece Javier García, de escasa participación reciente y con un rol más vinculado al liderazgo dentro del vestuario que a la competencia constante por la titularidad.
Mientras tanto, Boca también evalúa reforzar otros sectores del plantel para afrontar el segundo semestre con mayores variantes. Juan Román Riquelme mantiene en carpeta nombres importantes como Paulo Dybala y Felipe Loyola, aunque la búsqueda de un arquero pasó a ocupar un lugar prioritario dentro de la planificación deportiva del club.
