La salida de Lionel Messi durante el encuentro entre Inter Miami y Philadelphia Union generó preocupación inmediata en la Selección Argentina. A menos de un mes del comienzo del Mundial 2026, el capitán albiceleste pidió el cambio en pleno segundo tiempo y sembró incertidumbre tanto en el cuerpo técnico de Lionel Scaloni como en los hinchas argentinos.
El rosarino había tenido una actuación destacada en el partidazo de la MLS, aportando dos asistencias en el triunfo 6-4 de su equipo. Sin embargo, con el marcador igualado 4-4, comenzó a mostrar señales de molestia física y decidió abandonar el campo a falta de 20 minutos para el cierre. Messi dejó la cancha tomándose la parte posterior de la pierna izquierda y se dirigió directamente al vestuario.
La escena encendió las alarmas pensando en la Copa del Mundo, aunque las primeras noticias trajeron alivio. Los estudios médicos realizados posteriormente descartaron una lesión muscular importante y confirmaron que el delantero solamente sufrió una fatiga muscular en el isquiotibial izquierdo. Por el momento, no corre riesgo su presencia en la próxima cita mundialista.
En el entorno de la Selección mantienen cautela, aunque el panorama es mucho más alentador de lo que se temía en un primer momento. El objetivo será que Messi pueda recuperarse sin apurar los tiempos y llegue en plenitud física al debut frente a Argelia, programado para el 16 de junio en Kansas City.
Mientras tanto, el capitán argentino sigue enfocado en disputar su sexto Mundial y en liderar nuevamente a la Albiceleste en la defensa del título conseguido en Qatar 2022. La expectativa alrededor de su estado físico continuará creciendo en los próximos días, pero en Argentina ya respiran un poco más tranquilos.