Franco Colapinto vivió uno de sus fines de semana más difíciles de la temporada en la Fórmula 1. El piloto argentino finalizó en la decimoquinta posición del Gran Premio de Mónaco y no pudo extender la racha positiva que había mostrado en competencias anteriores. Después de una carrera repleta de incidentes y contratiempos, el representante de Alpine reconoció su decepción por el resultado obtenido en las calles del Principado.
Luego de partir desde el 14° lugar de la grilla, Colapinto se encontró con una carrera compleja desde el inicio. Diferentes situaciones condicionaron su estrategia y terminaron alejándolo de cualquier posibilidad de avanzar posiciones. Entre los factores que complicaron su rendimiento aparecieron una penalización, demoras durante una de sus detenciones en boxes y varios incidentes en pista que alteraron el desarrollo de la competencia para el argentino.
Tras bajarse del monoplaza, el joven piloto no ocultó su malestar por cómo se desarrolló la jornada. Según explicó, distintas circunstancias externas impidieron aprovechar el ritmo que había mostrado el auto en algunos pasajes del fin de semana. Además, consideró que varios episodios ocurridos durante la carrera terminaron perjudicando sus opciones de conseguir un mejor resultado en un circuito donde los adelantamientos suelen ser extremadamente difíciles.
Pese al sabor amargo que dejó Mónaco, Colapinto ya tiene la mirada puesta en el próximo desafío del calendario. La Fórmula 1 se trasladará ahora a Barcelona, donde Alpine intentará recuperar terreno y volver a pelear por posiciones más competitivas. Para el argentino será una nueva oportunidad de dejar atrás un fin de semana complicado y reencontrarse con las buenas actuaciones que venía construyendo durante la temporada.